En esta temporada el regreso de los niños a la escuela, luego de unas largas vacaciones, lleva implícito el hecho de "adaptarse". La adaptación es la palabra ideal en este caso y ella encierra los múltiples cambios en todos los sentidos: las inseguridades, el sentimiento de abandono, la soledad, la compañía, el interrelacionarse, conocer los nuevos profesores o volver a ver los ya conocidos, los amiguitos (los que caen bien y los que caen mal), así como muchas otras cosas más que los niños deben afrontar por sí solos. También los padres pasan por el proceso de adaptación, claro que a su manera: el dinero, los libros, los cuadernos, la merienda, levantarse de nuevo más temprano, la vecina que lleva a mis hijos o los recoge, el trabajo, etc. Todos estos factores que se suman cuando se abren las puertas de la escuela van acompañados indefectiblemente de otro tipo de adaptación que es quizás la que más ansiedad produce en todo el ámbito familiar: "....el niño(a) se me enfermó otra vez!" o "doctor, es que no me sale de una gripe...!"
En uno de mis artículos anteriores dí un pequeño esbozo sobre vacunas e inmunidad (espero que lo lean y que si hay alguna idea que no esté clara con mucho gusto se las explico). Hablábamos entonces de que la vacunación es una de las herramienas primordiales en pediatría y puericultura cuando hablamos de promoción de la salud y prevención de enfermedades y sus complicaciones. Tener el calendario de vacunas de su hijo al día es VITAL; con ello se evitan enfermedades importantes o bien sus complicaciones más severas, las cuales pueden incapacitar nuestros niños de por vida. Sin embargo, existen incontables microorganismos (virus, bacterias, hongos, ácaros, etc) y elementos inorgánicos (polvo, hollín, humedad, perfumes, detergentes) contra los cuales aún no se han desarrolado vacunas y son éstos a los que nuestros niños deben irse adaptando a través del tiempo. Más aún, un niño puede haberse expuesto a un tipo de virus y estar inmune al mismo pero algún compañero de escuela porta en su garganta, por ejemplo, otro tipo de virus contra el cual no está inmunizado, entonces es normal que ese virus produzca síntomas de enfermedad que pueden ser desde muy vanales o leves hasta muy aparatosos o severos..........Todo esto ES NORMAL, y si usted hace memoria lo mismo pasa cada año; y si se va más atrás en el tiempo, a lo mejor usted era así a esa misma edad (la herencia no se puede negar: recuerde eso siempre). Por consenso mundial, todo niño tiene derecho a enfermarse una vez al mes hasta que cumpla sus 5-6 años de edad, de ahí que el proceso de vacunación es tan riguroso, y a veces tedioso, durante todos esos años que parecen interminables.
La clave de todo esto es tener en cuenta que todo es parte de la adaptación al medio en el cual se desarrollan, que cada año ocurre lo mismo, que si su hijo(a) tiene alguna "condición especial" debe ser más cauteloso(a) con él (ella) sin llegar a la histeria o al pánico y mantener una buena y estrecha relación y comunicación efectiva con su pediatra. De esta forma, lo que usted cree y ve como el fin del mundo es simple y sencillamente: EL INICIO DE UN NUEVO AÑO ESCOLAR.
"La herencia más valiosa que podemos dejar a nuestros hijos es la educación, nadie se la puede arrebatar, y siendo educados y estando preparados académicamente no hay frontera que no puedan cruzar".
Esta pagina esta dedicada a informar sobre temas de salud física, mental y emocional, para todo público, con el objetivo de divulgar conocimiento y promover una mejor salud infantil integral. Por supuesto, estos objetivos van mas dirigidos, manera especial, a los padres, tutores y educadores. Estaré encantado de recibir preguntas, dudas y sugerencias de temas de su interés.
viernes, 28 de septiembre de 2007
domingo, 5 de agosto de 2007
Fiebre dengue
La Fiebre Dengue (FD) es una infección producida por un virus que se trasmite a través de un tipo de mosquito que se llama Aedes aegypti cuyo habitat natural es el agua limpia. Los virus que producen el dengue son de cuatro subtipos, también llamados serotipos, (DEN-1,2,3,4) y cada vez que sufrimos una infección por uno de ellos quedamos con inmunidad hacia ellos. Hay cuatro variantes de la infección por dengue según los síntomas de presentación, por ejemplo: 1) fiebre de origen indeterminado, 2) dengue clásico, 3) dengue hemorrágico y 4) síndrome de shock por dengue. Las clasificaciones a veces pueden ser arbitrarias pero en ocasiones podemos ver combinaciones de estos tipos como sucede en el dengue clásico con manifestaciones hemorrágicas, entre otras.
Después de esta breve introducción mi deber es orientarlos más hacia la prevención y cuándo estar alertas sobre la enfermedad más que abundar en los aspectos médicos y de laboratorio. Lo principal para la prevención consiste en abolir las fuentes de agua limpia a la intemperie, las cuales se pueden cubrir o tapar para evitar el depósito de las larvas de los mosquitos dentro de ella: este es el caso de las bromelias, los floreros, las gomas de vehículos y charcos.
Es muy importante no entrar en pánico cuando uno de sus hijos presente un cuadro de fiebre ya que no todas las fiebres traducen automáticamente el diagnóstico de dengue; sin embargo sí es aconsejable que se comuniquen con su médico de cabecera para orientarles sobre cuándo realizar las pruebas de laboratorio para su confirmación ya que existe la idea muy errada de que el mismo día que sube la fiebre hay que hacer los análisis y esto es falso. Para detectar el dengue debemos esperar al menos 4 a 5 días contando desde el primer día de fiebre aún si ésta ya ha desaparecido.
El manejo del dengue, especialmente en sus tres primeras clasificaciones, es básicamente reposo, control de la temperatura y la hidratación. Este manejo puede bien ser en el hogar dependiendo del estado general del niño o en el hospital según considere su médico.
No entremos en pánico y, aunque es de una gran trascendencia el hablar de dengue, aceptémoslo como algo ya común en nuestro país, eduquemos a los demás a este respecto y siempre pida información veraz y confiable ante cualquier duda: vaya a su médico.
Después de esta breve introducción mi deber es orientarlos más hacia la prevención y cuándo estar alertas sobre la enfermedad más que abundar en los aspectos médicos y de laboratorio. Lo principal para la prevención consiste en abolir las fuentes de agua limpia a la intemperie, las cuales se pueden cubrir o tapar para evitar el depósito de las larvas de los mosquitos dentro de ella: este es el caso de las bromelias, los floreros, las gomas de vehículos y charcos.
Es muy importante no entrar en pánico cuando uno de sus hijos presente un cuadro de fiebre ya que no todas las fiebres traducen automáticamente el diagnóstico de dengue; sin embargo sí es aconsejable que se comuniquen con su médico de cabecera para orientarles sobre cuándo realizar las pruebas de laboratorio para su confirmación ya que existe la idea muy errada de que el mismo día que sube la fiebre hay que hacer los análisis y esto es falso. Para detectar el dengue debemos esperar al menos 4 a 5 días contando desde el primer día de fiebre aún si ésta ya ha desaparecido.
El manejo del dengue, especialmente en sus tres primeras clasificaciones, es básicamente reposo, control de la temperatura y la hidratación. Este manejo puede bien ser en el hogar dependiendo del estado general del niño o en el hospital según considere su médico.
No entremos en pánico y, aunque es de una gran trascendencia el hablar de dengue, aceptémoslo como algo ya común en nuestro país, eduquemos a los demás a este respecto y siempre pida información veraz y confiable ante cualquier duda: vaya a su médico.
martes, 31 de julio de 2007
Importancia de las vacunas en la niñez
Por todos es sabido, desde tiempos inmemoriables, que las vacunas son una herramienta muy efectiva para la prevención de algunas enfermedades infecciosas. Pero más que prevenir su aparición lo que hacen es evitar la severidad de las mismas, cuando aparecen, y/o las complicaciones o secuelas que dichas afecciones dejan de por vida. Muchas de ellas son complicaciones severas (que atentan contra la vida del paciente) y otras los incapacitan para siempre convirtiéndolos en seres humanos con una mala calidad de vida y adultos no productivos.
Hoy en día existen incontables vacunas al alcance de casi todas las personas, tanto a nivel público como privado, y somos de opinión de que si queremos a nuestros hijos debemos vacunarlos. A finales de los años 60 se erradicó la "viruela" erróneamente confundida con la "varicela" y ese es quizás el objetivo final de todas las vacunas. Asimismo, existe actualmente la vacuna contra la varicela, contra el rotavirus (causante número uno de diarrea en niños menores de 5 años) y la más nueva adquisición es la vacuna contra el virus del papiloma humano (HPV). El HPV es un virus que afecta directamente el cuello del útero en las hembras y su infección a largo plazo produce cambios en el tejido que pueden degenerar en cáncer. Hoy día está aprobada para administrarla en niñas de 11 a 15 años y en mujeres sexualmente activas.
De esta forma pueden ir viendo la amplia gamma de beneficios que nos aportan las vacunas.....!apóyemoslas!
Hoy en día existen incontables vacunas al alcance de casi todas las personas, tanto a nivel público como privado, y somos de opinión de que si queremos a nuestros hijos debemos vacunarlos. A finales de los años 60 se erradicó la "viruela" erróneamente confundida con la "varicela" y ese es quizás el objetivo final de todas las vacunas. Asimismo, existe actualmente la vacuna contra la varicela, contra el rotavirus (causante número uno de diarrea en niños menores de 5 años) y la más nueva adquisición es la vacuna contra el virus del papiloma humano (HPV). El HPV es un virus que afecta directamente el cuello del útero en las hembras y su infección a largo plazo produce cambios en el tejido que pueden degenerar en cáncer. Hoy día está aprobada para administrarla en niñas de 11 a 15 años y en mujeres sexualmente activas.
De esta forma pueden ir viendo la amplia gamma de beneficios que nos aportan las vacunas.....!apóyemoslas!
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