jueves, 10 de diciembre de 2015

Aprendizaje Basado en Problemas (ABP): Una Revisión de la Literatura Actual


Categoría
Educación Superior – Educación Médica

Resumen
El Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) es un sistema pedagógico relativamente nuevo que ha venido a revolucionar los procesos de enseñanza-aprendizaje en múltiples partes del mundo, y en diferentes áreas del conocimiento.

Esta metodología fue concebida e implementada por primera vez en la Universidad McMaster en Hamilton, Ontario, Canadá en 1969 como estrategia docente y diseño curricular1. Su impacto ha sido tal que ha ido creciendo de forma exponencial, expandiéndose por todos los continentes, hasta llegar en 2013 a la Republica Dominicana. En este orden de ideas cabe destacar que la Escuela de Medicina de la Universidad Dominicana O&M (O&Med) fue la primera institución de educación superior dominicana en ponerla formalmente en práctica, y en hacer de esta metodología uno de los pilares  de su plataforma curricular integrada.
Tanto al estudiante como a la institución académica a la que pertenezca, esta metodología innovadora, y sus resultados, les brinda la preparación suficiente para poder ser insertarse en la comunidad como un profesional completo. Muchos artículos se han escrito sobre estudios de investigación realizados en el marco del ABP, y muchos autores coinciden en que aún hay mucho por investigar y por innovar.
Aquellos que entienden que la educación es uno de los pilares del desarrollo de los pueblos tienen ante sí un gran reto en cuanto a innovación curricular y académica se refiere, haciendo de este proceso de aprendizaje activo un camino más fácil y fructífero.


Cuerpo
El Aprendizaje Basado en Problemas [o Problem-Based Learning (PBL), por su versión en inglés] es un sistema pedagógico relativamente nuevo que ha venido a revolucionar los procesos de enseñanza-aprendizaje en múltiples partes del mundo, y en diferentes áreas del conocimiento.

Esta metodología fue concebida e implementada por primera vez en la Universidad McMaster en Hamilton, Ontario, Canadá en 1969 como estrategia docente y diseño curricular1. Su pionero fue el neurólogo y educador norteamericano Dr. Howard S. Barrows (2011).  Con solo cuarenta y seis años de su creación y puesta en práctica, ABP ha venido experimentando modificaciones en su conceptualización, guías de práctica, implementación, mejoras en su adaptación, sujeta a estudios de investigación y debate por múltiples instituciones académicas, y hasta la creación de revistas indexadas que recogen estudios de investigación sobre este tema. Al mismo tiempo, su impacto ha sido tal que ha ido creciendo de forma exponencial, expandiéndose por todos los continentes, hasta llegar en 2013 a la Republica Dominicana. En este orden de ideas cabe destacar que fue la Escuela de Medicina de la Universidad Dominicana O&M (O&Med) la primera institución de educación superior, en República Dominicana, en ponerla formalmente en práctica y en hacer de esta metodología uno de los pilares  de su plataforma curricular integrada.

La forma tradicional de enseñanza, es aquella en la que el centro de atención en el salón de clases es el profesor (enseñanza centrada en el profesor). Este vendría a conformar la parte activa de la binomio estudiante-profesor siguiendo el formato acostumbrado, conocido e implementado por siglos, de exponer sus conocimientos a un grupo de estudiantes (audiencia) para que estos aprendan. ¿Y cómo se logra esta tarea con la metodología tradicional? Tomando notas, a veces haciendo preguntas, en contadas ocasiones leyendo de los libros de texto. De esta forma, se “aprende” el contenido expuesto en clases para así, eventualmente, ser evaluados mediante exámenes que podrían o no aprobar. Esta última modalidad, la tradicional, se llama Enseñanza Centrada en el Profesor [o Teacher-Centered Learning, por su versión en inglés]2. El estudiante, por el contrario, es el componente pasivo en este contexto y, aunque la gran mayoría hemos sido educados bajo esta modalidad, no es esta la que necesariamente desarrolla en el estudiante cualidades, aptitudes y habilidades complementarias de los conocimientos adquiridos.

La construcción del conocimiento en el método ABP se da porque para resolver determinados planteamientos que hace el profesor mediante el empleo de “casos”, los alumnos deben buscar la solución habiendo entendido los conceptos adquiridos en otras asignaturas y aplicándolos al caso en cuestión; identificando además cuáles son los conocimientos que deben adquirir para la solución del problema planteado. Generalmente el aprendizaje basado en problemas plantea que las soluciones se den de forma colaborativa entre los estudiantes, es decir trabajando en grupo con el apoyo del docente – facilitador.

Es decir, en esta metodología la solución de los problemas se da mediante la aplicación de los conocimientos, y éstos no quedan en el bagaje del alumno de manera memorística sino que son utilizados de manera crítica. Por ejemplo, el profesor puede impartir la lección y en vez de tomar un clásico examen sobre lo aprendido, planteará un problema que debe ser resuelto, de manera que el estudiante pueda aplicar la información que le fue proporcionada a diferentes contextos, mediante un proceso de reflexión y análisis desarrollando el razonamiento y la creatividad.

El Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) es un método educativo que se centra en el aprendizaje, investigación y reflexión por parte de los alumnos frente a un tema; donde el docente actúa como guía para la resolución de determinado tema y no como autoridad que solo transfiere el conocimiento. Es decir, el profesor se convierte en un facilitador del conocimiento y orienta a un grupo de estudiantes a través de unos objetivos específicos no limitándose solo a la adquisición de conocimiento, sino promoviendo la estimulación y el desarrollo de habilidades transferibles, muy bien definidas previamente, que complementaran su armazón conceptual a fin de lograr el producto final: que es un egresado o profesional integro con capacidades cognoscitivas y competencias transferibles sin paralelo. Todo este proceso de enseñanza-aprendizaje los habilita y los ayuda a posicionarse en selectos estratos de excelencia académica, y los incentiva a ser altamente competitivos en el marco de los mercados globales. Así, este egresado estará dotado de herramientas que crearan en él/ella la autoconfianza suficiente para competir y alcanzar estudios superiores, especializaciones o empleo.

En términos de la evaluación del desempeño del estudiante podemos dividirla en dos grandes bloques:

§      Cuantitativa, y
§      Cualitativa

La evaluación cuantitativa abarca tres subgrupos: 1) la participación activa de todos los estudiantes en las sesiones de discusión como parte de un grupo, 2) el trabajo de búsqueda e investigación independiente o por cuenta propia y 3) la preparación y presentación del caso completo y resuelto en una sesión plenaria. A cada uno de estos componentes se le asigna una puntuación a manera de porcentaje. Además, se les administran exámenes de medio término y finales para corroborar de manera objetiva lo que aprendieron luego de celebrar varios casos, asignándosele a estos exámenes otro porcentaje como puntuación.

En la esfera de la evaluación cualitativa se valoran la adquisición, el desarrollo y mejoramiento de las habilidades transferibles de las que he hecho mención anteriormente pero que ahora procedo a detallar. Antes de llegar a desarrollar este punto quiero aclarar que son las habilidades transferibles. No son más que aquellas capacidades y aptitudes que cada persona tiene y que eventualmente desarrolla y que pueden ser empleadas y/o transferidas a cualquier ámbito en el que uno se encuentre, en materia de profesión u oficio. No son transferibles solo porque se copian o se aprenden de otros, sino más bien porque las llevas de un terreno profesional a otro que bien puede no ser profesional y que de igual manera ayudan a alcanzar la meta que se haya trazado o propuesto.

Ejemplos de algunas de las habilidades transferibles a que hacemos mención, y que desarrollamos en los estudiantes mediante el Aprendizaje Basado en Problemas (ABP), encontramos:
o   Pensamiento critico
o   Manejo o control del tiempo
o   Organización
o   Toma de decisiones
o   Resolución de problemas
o   Trabajo en equipo e individual, pero como parte de un grupo
o   Liderazgo
o   Comunicación inter- e intraprofesionales
o   Creatividad 
o   Autoconfianza
o   Capacidad de síntesis y análisis
o   Habilidad de integración interdisciplinaria del conocimiento

A lo largo del año académico se van monitoreando los resultados de ambos tipos de evaluaciones y, posteriormente, se realiza una retroalimentación, por estudiante y por grupo, luego se informa y discute acerca de su desempeño en ambas esferas. La unión de todos estos parámetros nos va dando, de manera concurrente, una idea más objetiva, medible y quasi predecible, del perfil del egresado que queremos lograr.

Howard S. Barrows, en 1994 y luego en 1996, reconocía que, en el campo de la medicina, el proceso de diagnosticar a un paciente – que es parte del trabajo del médico – descansaba en una combinación de procesos de pensamiento hipotético-deductivo y conocimiento experto en múltiples dominios del saber. Ensenar contenidos específicos de una disciplina (anatomía, neurología, farmacología, psicología, etc.) de forma separada y empleando el abordaje tradicional de las cátedras contribuía poco en proveer a los estudiantes de un “contexto”

Tanto al estudiante como a la institución académica a la que pertenezca, esta metodología innovadora y polifacética, y sus resultados, les brinda la capacitación necesaria para poder insertarse en la comunidad como un profesional completo, a realizar su labor como parte de la misma o como su líder. Esto los conduce a ser pensadores críticos y objetivos, tomadores de decisiones y forjadores de opinión, o a influenciar en aquellos que ya lo son; fomentando y promoviendo la prevención o la resolución de los problemas que se les presenten con una visión, un conocimiento y unas habilidades tan amplias que lo convierten en un profesional de notable impacto a nivel individual, comunitario, nacional, regional y global.

Muchos artículos se han escrito sobre estudios de investigación realizados en el marco del ABP, y muchos autores coinciden en que aún hay mucho por investigar y por innovar. Entre los temas de estudios de investigación existentes, y más relevantes, encontramos los hechos por Juri Valtanen (Finlandia, 2014) sobre Patrones de Preguntas en Tutoriales de PBL; los múltiples estudios realizados por Hmelo-Silver & Barrows et. al., Catherine Coelho, Constance Bowe & Thomas Aretz sobre ABP en los años preclínicos de la escuela de medicina, entre otros también destacados.

Algunos autores concuerdan en que hacen falta más investigaciones, sobre todo, dirigidas a áreas bien específicas dentro de esta técnica, como por ejemplo: 1) establecer una guía clara y objetiva de los fundamentos y principios del ABP, 2) establecer mejoras en el rol de los facilitadores, 3) observar en el largo plazo el impacto que tienen las preguntas y respuestas que surgen durante los tutoriales, 4) enfocarse de manera más profunda en la evaluación cualitativa y cuantitativa de las preguntas que surgen durante una sesión de ABP enfocándose tanto en la perspectiva del estudiante como en la del facilitador para establecer un equilibrio perdurable, 5) continuar promoviendo la estrategia de que el mayor número de preguntas surja del estudiante, alentando la discusión y el debate, y no del facilitador; entre otras.

Mi opinión personal es que, en unos 5 a 10 años, cuando el Aprendizaje Basado en Problemas sea una práctica más probada, depurada y definida se reportarán mejores resultados en sentido general, y habrá un mejor y mayor entendimiento y aceptación de la misma. Tanto así que quizás no haya una sola área del conocimiento (medicina, leyes, ingeniería, enfermería, contabilidad, economía, tecnología de la información, etc.) en la cual no se esté empleando ABP como herramienta útil de enseñanza.

Aquellos que entendemos que la educación es uno de los pilares del desarrollo de los pueblos tenemos ante nosotros un gran reto en cuanto a innovación curricular y académica se refiere. Creo que es muy oportuno el momento para reflexionar acerca de hacia dónde queremos enfocar nuestros objetivos en el campo de la enseñanza y el aprendizaje. La evidencia de la literatura mundial nos muestra que el aprendizaje activo es clave en el camino hacia el éxito académico – y posteriormente profesional – sobre todo en una época en la que los estudiantes, sin importar la edad o estatus socioeconómico, tienen acceso libre y rápido a la información; factores determinantes que hacen de este proceso de aprendizaje activo un camino más fácil y fructífero.



Palabras Claves
Aprendizaje Basado en Problemas – Educación Médica – Aprendizaje Activo – Integración Curricular – Habilidades Transferibles

Recursos
En mi calidad de coordinador del programa de ABP en mi escuela de medicina, y facilitador del mismo, reconozco que hay mucha información disponible, muchos éxitos alcanzados, pero también sigue habiendo controversia respecto a la implementación y resultados positivos de esta metodología. Mi propuesta es que sigamos innovando e investigando en este contexto y reportando nuestros resultados de manera objetiva para beneficio de toda la comunidad docente y de los estudiantes. Creo que dentro de varios años, cuando ya este método este mas probado y depurado, no habrá un área del conocimiento donde no se esté aplicando el ABP y aprovechándose de todo lo que esta estrategia puede aportar.

Referencias

1.      Barrows, Howard S. (1996). "Problem-Based Learning in medicine and beyond: A brief overview". New Directions for Teaching and Learning 1996 (68): 3.  doi:10.1002/tl.37219966804

2.      Nandi et al., Hong Kong Med J. 2000 Sep; 6(3):301-6.

  1. Strobel, J and van Barneveld, A: When is PBL More Effective? A Meta-synthesis of Meta-analyses. Comparing PBL to Conventional Classrooms. IJPBL vol 3, no. 1 (2009).

  1. Malik, AS. Clinical experience of medical students in a developing country. Educ Health (Abingdon). 2003 Jul; 16(2):163-75.

  1. Bowe Constance, Voss John and Aretz H. Thomas; Case method teaching: An effective approach to integrate the basic and clinical sciences in the preclinical medical curriculum. Medical Teacher., 31: 834-841 (2009)

  1. Woei Hung, David H. Jonassen, and Rude Liu. Handbook of Research on educational communication and technology. (2007)

  1. Barrows, H. S. (2002). Is it truly possible to have such a thing as dPBL? Dist. Educ., 23(1), 119–122.

  1. Hmelo-Silver, C. E. (2004). Problem-Based learning: what and how do students learn? Educ. Psychol. Rev., 16(3), 235–266.*

  1. Hmelo-Silver C.E., and Barrows H.S. (2006). Goals and Strategies of a Problem-Based Learning Facilitator. Interdisciplinary Journal of Problem-Based Learning, 1 (1)

  1. Huichun, Li (2013). The Interpretation of Problem Based Learning: A Case Study. J Problem-Based Learning in Higher Education (JPBLHE) 2013; 1(1), 176-193
 11. Coelho, C (2014). Facilitating facilitators to facilitate, in problem or enquiry based learning sessions. J Problem-Based Learning in Higher Education (JPBLHE) 2014; 2(1), 4-10

miércoles, 6 de mayo de 2015

Distanciamiento Social y los No Vacunados / Social Distancing and the Unvaccinated

Social Distancing and the Unvaccinated

(Extracted from The New England Journal of Medicine)

Y. Tony Yang, Sc.D., LL.M., M.P.H., and Ross D. Silverman, J.D., M.P.H.
N Engl J Med 2015; 372:1481-1483April 16, 2015DOI: 10.1056/NEJMp1501198

If a state allows parents to obtain religious exemptions from vaccination requirements for school entry, can it temporarily exclude unvaccinated children from school during an outbreak of a vaccine-preventable illness without violating the family's constitutional rights? If parents refuse to vaccinate their children, what can physicians legally and ethically do to protect other patients in their practice from exposure to vaccine-preventable illnesses?
In January 2015, a federal appeals court answered the former question with regard to New York State law on immunization for school enrollment, upholding the state's authority to bar unvaccinated children from school during outbreaks, even if doing so overrides a family's religious freedom with regard to vaccination.1 Physicians nationwide are facing the latter question as they respond to the measles outbreak that began at Disneyland in California in December 2014 and had spread to at least 17 states, Canada, and Mexico by late February.2 Both questions invoke the legal and moral authority to use a classic public health measure known as social distancing to attempt to mitigate the spread of an infectious disease (see tableExamples of Social Distancing Measures for Controlling Vaccine-Preventable Illnesses.). Nevertheless, trade-offs between personal freedom and public health are implicit in such measures. Governments and physicians employing social distancing policies must give careful and systematic attention to the ethical and legal issues.
Under the Constitution, states have police power to protect the public's health, welfare, and safety. A long-standing use of this authority is to protect communities from risks related to vaccine-preventable illnesses. In addition, when an infectious-disease outbreak occurs, states may use their police power to interrupt further transmission of the disease by restricting the movement of individuals. All states have incorporated this concept of social distancing into their school immunization laws. Schools can prohibit an unvaccinated child, who is more susceptible to acquiring highly infectious vaccine-preventable illness and more likely to become a carrier and vector for it, from coming to school until the danger subsides. Such measures, coupled with ready availability of vaccines, reduce the potential spread of serious disease in a vulnerable and tightly packed community.
In the recent case, Phillips v. City of New York, New York's social distancing policy was challenged after the children of two families with religiously grounded vaccination exemptions were excluded from school for a period of time after a fellow student tested positive for chickenpox.1Finding the vaccine policy “well within the State's police power,” the Second Circuit Court reiterated the Supreme Court decision in the 1905 case Jacobson v. Massachusetts, which clearly found vaccine mandates constitutional.3 The court also cited the Supreme Court decision in a 1944 case,Prince v. Massachusetts, which supported limits to religious freedom if an individual's expression of liberty risked putting his or her child or the community at risk for harm or ill health.4
The scope of state public health laws, and state immunization policies in particular, may continue to be challenged. However, the Phillips case, with its focus on a core First Amendment right and a relatively mild vaccine-preventable illness, affirms the long-held axiom that the state can use its police power in ways that supersede religious and parental preferences, and somewhat burden individuals, to uphold our societal responsibility to use reasonable measures to protect against infectious-disease outbreaks.
Although exclusion measures represent a legitimate use of police power when a reasonable health threat exists, more subtle legal and logistic questions remain. Who — state health departments, school principals, or both — has the power to order school exclusion, using what criteria, and for what period? What disease threats should trigger school exclusion, and how should thresholds vary among diseases? What should the penalties be for noncompliance? Clearly, standards for necessity and proportionality should be followed, including seeking voluntary compliance and avoidance of premature imposition of exclusions, extension of exclusions beyond the end of a crisis, and imposition of restrictions that are ineffective at reducing transmission. Furthermore, the cost of restrictive policies will be borne most heavily by people with the fewest resources, so errant social distancing actions have implications for distributive justice.
Meanwhile, the court's discussion in the Phillips case of the deference that courts give to legislative determinations regarding a state's use of its police power reveals another way in which public health could be imperiled. The plaintiff families tried unsuccessfully to get the court to consider whether vaccines cause the public more harm than good. In its decision not to address that question, the court pointed again to Jacobson, stating in part that “that is a determination for the legislature.”1 The implication is that if a legislature were convinced by inaccurate information, it could enact harmful public health policies founded on that misinformation. This possibility reinforces an important responsibility of public health experts to actively engage in the policymaking process, educating legislators and regulators about the health and safety benefits of public policy informed by robust science.
Beyond participating in such educational efforts, what can individual physicians do to help with social distancing to limit the spread of vaccine-preventable illnesses? Although physicians are legally able to deny services to unvaccinated patients in most situations, most medical professionals would probably agree with the American Academy of Pediatrics that such an extreme option should be avoided.5 Such an action would deny an unvaccinated child access to a range of medical services and ongoing health education and would sow distrust in not only the family refused care, but also the family's broader social network.
Instead, providers may consider other alternatives, including but not limited to establishing triage protocols for unvaccinated children (e.g., preliminary teleconsults before clinic presentation) and reserving appointments at the end of clinic hours. Such measures may enable physicians to continue their respectful and trust-instilling dialogue with parents, ensure children's ongoing access to care, and in time, increase the likelihood that a hesitant parent may reconsider opposition to this important health intervention.
Efforts to control vaccine-preventable illnesses force society to face a number of difficult challenges, many of which transcend the issue of scientific effectiveness. Social distancing measures raise ethical issues central to society's commitment to freedom and social justice. Even when they are effective, social distancing measures can have adverse consequences for economic and civil liberties. At the same time, increased public knowledge of the existence of such measures may lead more vaccine-questioning parents to choose to follow vaccination recommendations. Though social distancing may represent a key public health measure, such infringement of individual rights should be minimized and undertaken only when necessary to protect the public's health.
Disclosure forms provided by the authors are available with the full text of this article at NEJM.org.
This article was published on March 25, 2015, at NEJM.org.

SOURCE INFORMATION

From the Department of Health Administration and Policy, George Mason University, Fairfax, VA (Y.T.Y.); and the Department of Health Policy and Management, Fairbanks School of Public Health, and McKinney School of Law, Indiana University, Indianapolis (R.D.S.).

miércoles, 29 de abril de 2015

Resumen Biográfico / Biography Summary

PEDRO J. CARPIO LOPEZ, M.D.
Problem-Based Learning (PBL) Coordinator
Pedro José Carpio Lopez is the Problem-Based Learning (PBL) Coordinator of O&M Medical School.

Dr. Carpio received his M.D. degree from the Universidad Nacional Pedro Henriquez Ureña (UNPHU; Santo Domingo, Dominican Republic) in 1994. In 2000, he completed his residency training in Pediatrics at the Universidad Central del Este Medical Center (CMUCE; Santo Domingo, Dominican Republic). In 2005, he completed an academic program in Adolescent Health and Development at the Pontifical Catholic University of Chile (UC; Santiago, Chile). He is an active member of both the Dominican Medical College (CMD) and the Dominican Pediatric Society (SDP), and awaiting final accreditation as International Member of the American Academy of Pediatrics (AAP). In 2006 he received the recognition as M.D. and General Pediatrician by the World Education Service (Toronto, Canada) and, in 2010, was granted Royal Recognition as first degree M.D. by the Ministry of Higher Education (Madrid, Spain).
During his professional career, he has worked and collaborated extensively in the areas of major interest, such as medical education at both undergraduate and postgraduate levels (he is currently an invited professor and lecturer in the Pediatrics residency program at UCE Medical Center), clinical pediatrics, both in the private and the public health sector, and volunteering activities for various institutions performing as the Medical Advisor to the St. Jude Foundation for Children with Cancer (Santo Domingo, Dominican Republic) and at the Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral’s Hematology-Oncology Department. 
Upon completion of his Pediatrics residency he was awarded with the Golden Medal of Honor and Academic Excellence to the ‘Best Resident of the Pediatric Program’ by the Academic Committee of Universidad Central del Este Medical Center (Santo Domingo, Dominican Republic).


PEDRO J. CARPIO LOPEZ, M.D.
Coordinador de Enseñanza Basada en Problemas (PBL)
El Dr. Pedro José Carpio López es el Coordinador de Enseñanza Basada en Problemas (PBL) de la Escuela de Medicina O&M (O&Med).
El Dr. Carpio recibió si título de Médico de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU, Santo Domingo, República Dominicana) en el año 1994. En el año 2000, completo su residencia médica en el área de Pediatría en el Centro Médico Universidad Central del Este (CMUCE, Santo Domingo, República Dominicana). En el año 2005, el Dr. Carpio completo el programa académico en Salud y Desarrollo del Adolescente de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC, Santiago, Chile). Es miembro activo del Colegio Médico Dominicano (CMD) y de la Sociedad Dominicana de Pediatría (SDP), y está a la espera de acreditación final como Miembro Internacional de la Academia Americana de Pediatría (AAP). En el año 2006, recibió el reconocimiento de M.D. y Pediatra General por el World Education Service (Toronto, Canadá) y, en el año 2010, le fue otorgado el Reconocimiento Real como médico de primer grado por el Ministerio de Educación Superior (Madrid, España).
Durante su carrera profesional, ha trabajado y colaborado en áreas de sumo interés, como son, educación médica a nivel de grado y postgrado, (actualmente es profesor invitado de la residencia en pediatría del Centro Medico UCE), pediatría clínica, tanto en el sector privado como el público, actividades de voluntariado para varias instituciones, desempeñándose como Asesor Médico para la Fundación St. Jude para Niños con Cáncer (Santo Domingo, República Dominicana) y en el Departamento Hematología-Oncología del Hospital Infantil Dr.  Robert Reid Cabral.

Al término de su residencia de Pediatría le fue otorgada la Medalla de Oro de Honor y Excelencia Académica por ser el ‘Mejor Residente en el Programa de Pediatría’ por el Comité Académico del Centro Médico Universidad Central del Este (Santo Domingo, República Dominicana).

domingo, 12 de enero de 2014

La educacion al paciente, la integridad del medico.

En estos tiempos donde la información juega un papel primordial en el diario vivir de niños y adultos me parece increíble que tantos pacientes aún mantienen tantos prejuicios y desinformación sobre situaciones y enfermedades tan frecuentes en nuestro medio como es la fiebre dengue, entre otras.

Todavía creen que todo sobre el cuadro clínico del dengue gira en torno a los niveles de plaquetas, que si suben o que si bajan…. Se olvidan de todas las manifestaciones clínicas y de laboratorio que son iguales o más importantes que las plaquetas para monitorear la evolución de la enfermedad, la respuesta al tratamiento de soporte y sobre todo el pronóstico. No hay educación del paciente!

En lo personal hago esta breve exposición sobre el problema para afirmar que yo como médico acuso directamente a los galenos que, por la razón que sea, no dedican el tiempo suficiente en hablar, educar e instruir a los pacientes sobre el tópico. Se entiende que una consulta sin mucho problema no debería durar más de 20 a 25 minutos. Sin embargo, el deseo de ver muchos pacientes en una tanda y facturarle mucho a los seguros (ARS) hace que se dé el servicio en muy corto tiempo (a veces en 5 o 10 minutos) y en ocasiones hasta de cuestionable calidad humana y profesional.

Por eso es que algunos pacientes se nos acercan preguntándonos sobre ciertos asuntos, dudas, que asumimos que, de tener un pediatra de cabecera, lo deberían haber sabido hace tiempo. Entonces me pregunto, que hacen los médicos en los consultorios hoy en día? En que hacen perder su tiempo a los pacientes?  Recordemos que los médicos generalmente vivimos y nos mantenemos de nuestra profesión, y esto es válido, no obstante ello no debería ser en detrimento de la condición moral, social y de salud de nuestros pacientes. El olvidado juramento hipocrático continua en su mismo lugar, olvidado!  Muchos médicos ya no se refieren a “pacientes” sino a “clientes”. Si bien los pacientes son los que aportan los recursos para el sustento de los médicos no es menos cierto que ellos no van a comprar bienes o cualquier tipo de servicio, más bien van en busca de alivio, consejo, educación en salud y profesionalidad.

No me considero el mejor pediatra del país ni del mundo, ni pretendo serlo, pues al creerme serlo dejaría a un lado mi deseo de progresar y de mejorarme cada día para brindar una mejor atención a mis pacientes. Solo digo estas cosas con el objetivo de abrir los ojos y oídos de las personas para que sepan que en muchas ocasiones su médico no les brinda TODO lo que ellos buscan y necesitan.

Este y otros temas los tocaremos con más detalle en las charlas que damos en el consultorio. 

sábado, 13 de julio de 2013

Reflexiones...

Recientemente me he estado preguntando, en cuantas cosas cree el dominicano en materia de Salud, sobre la vida y la muerte? Es increible la cantidad y variedad de respuestas que podemos obtener al hacerle esta misma pregunta a varias personas. Al mismo tiempo es enriquecedor pues ahi notamos la influencia, en nuestras creencias, que han ejercido las culturas europea, africana, arabe y otras tantas que han ido perfilando la idiosincrasia del dominicano.

Pasando revista a las ideas y conceptos desarrollados a lo largo de la Historia de la Medicina me quede atonito al ver que, en pleno siglo XXI, mis hermanos dominicanos, en algunas regiones del pais, parecen estar suspendidos en el tiempo y todavia hacen alusion a creencias y practicas del lejano pasado. Por un lado, los conocidos charlatanes curanderos que enganan y casi envenenan a la gente con sus pocimas para conseguir una cosa o la otra; de otro lado, las personas serias entrenadas y dedicadas a la medicina natural y herbolaria; los que practican la Medicina Tradicional China (TCM, por sus siglas en ingles); los ayurvedicos, los medicos y otros profesionales de la salud y una amplia gama de oficios y profesiones que se han ido suscitando en la medida que la sociedad actual, la evolucion de la cultura y la ciencia han ido caminando de la mano.

Me llama poderosamente la atencion el hecho que desde muy nino me atrae la cultura arabe en todo su amplio espectro: sus bailes, su musica, sus bellas mujeres, la gastronomia, la arquitectura, el lado positivo que le veo al Islam, los paisajes de sus paises y, por supuesto, su historia y su marcada influencia en la medicina del ayer y de hoy. Actualmente, hablar de 'lo arabe' puede ser sinonimo de terrorismo y de fanatismo religioso para algunos, para otros como yo es sinonimo de riqueza en muchos ambitos...incluyendo el petroleo!

No se si alguna vez lo estudie en la universidad y luego se me olvido, o no se si jamas lo habia leido, lo cierto es que en estos dias estaba revisando unos capitulos sobre Historia de la Medicina y me encontre con un celebre pero poco mencionado y casi nada recordado personaje llamado Al-Razi o Rhazes. El fue un destacado medico de origen persa o irani cuyos aportes a la medicina fueron incontables, en rudimentarios hospitales en Bagdad (Iraq) y Damasco (Siria). Sin embargo, lo que mas atrajo mi atencion fue el hecho de que es considerado el "Padre de la Pediatria y la Puericultura" tal y como las conocemos hoy. En aquellos tiempos en que Rhazes vivio el fue el primero en dedicar su tiempo y esfuerzo a separar dogmaticamente el estudio y cuidado de los ninos tanto sanos como enfermos del resto del ejercicio medico, trazando asi las primeras pautas de como debia hacerse una cosa y la otra hasta que, pasado el tiempo, sus acciones y contribuciones a la medicina fueron cambiando de nombre mas no de mision: la atencion integral del desarrollo y crecimiento del nino sano (Puericultura) y los cuidados del nino enfermo (Pediatria). 

Aparte de lo mucho que aprendi con mi lectura y revision me volvi a dar cuenta de algo imprescindible para el desarrollo humano: la lectura... 


jueves, 27 de junio de 2013

Mala Practica Medica y los Derechos de los pacientes

ATENCION CIUDADANOS Y RESIDENTES EN REPUBLICA DOMINICANA: Senores, tantas injusticias y tanta MALA PRACTICA MEDICA que se llevan a cabo en Republica Dominicana, dia a dia, y solo los casos de unos pocos salen a relucir. Sea por su apellido, por su influencia politica, por su dinero, por todas las anteriores o por la razon que les de la gana pensar pero YO como ser humano, amigo, padre, dominicano, hijo, medico, profesor, pediatra y ente inteligente y pensante entiendo que las cosas mal hechas NUNCA se pueden pasar por alto pues tienden a repetirse, a complicarse y a perpetuarse en el tiempo, haciendo de ello practicas cotidianasconsideradas "quasi normales" entre las personas que no tienen la capacidad de discernir o de comparar lo bien hecho de lo mal hecho. Estoy supremamente indignado, asqueado, aburrido, decepcionado, y sabe Dios cuantas cosas mas, por ver como los profesionales de la Salud de mi adorado pais, asi como los tecnicos y auxiliares del mismo sector, tratan a los PACIENTES en algunos centros medicos publicos y privados. HIPOCRATES decia: "DO NO HARM", queriendo decir: "NO HAGAN DANO". Y esto se aplica desde el portero que encontramos y os recibe en cualquier hospital hasta el Director(a) del mismo; si no pueden hacer ALGO BIEN al menos NO HAGAN EL MAL !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Les traigo 2 fotos de un nino de 8 meses que a lo mejor dan asco, dan pena, dan risa, dan calor o frio, a lo mejor no les da nada pero a mi me da DE TODO pues una trabajadora de la Salud que, segun me contaron los familiares del nino, es dizque MEDICO, le administro una VACUNA al paciente y, luego de muchos sucesos, TERMINO EN ESTO. Ella, la supuesta 'doctora mata sanos', se niega a reconocer que ella fue la causante de esto y tiene los "OVARIOS" de afirmar que " ESO NO LO HIZO ELLA Y QUE LA VACUNA ESTUVO BIEN PUESTA". Ademas de todo esto, fue capaz de decirles a los familiares que la proxima vacuna "SE LA PONDRIA EN EL MISMO SITIO". Miren, si fuera mi hijo ya la habria matado....Si alguien se siente aludido, tocado, solidario, con este caso o alguno mas complicado, asi como aquellos que AUN no tienen nada que lamentar, y leen esto les ruego que corran la voz y se eduquen mas con SUS MEDICOS que son sus EDUCADORES EN SALUD POR EXELENCIA. No somos solo personas para hacer diagnosticos y escribir recetas, NO CONO, somos profesionales entrenados para NO HACER DANO CARAJO!!!

Estas son las fotos..........HERMANOS DOMINICANOS, eduquense lo mas que puedan en terminos de SALUD y de como deben actuar nuestros profesionales MEDICOS pues los medicos "NO SOMOS DIOSES DE UN CONO", somos "instrumento de Dios" e iluminados por la accion de San Rafael Arcangel (Patron de los Medicos) y por ende debemos amar y respetar a nuestros hermanos como a nosotros mismos...si algun dia les toca esta experiencia ya sabran lo mucho que duele...que Dios nos ampare en manos de estas 'bestias' que graduan nuestras universidades y que graduan nuestros hospitales que solo cobran un sueldo en Salud Publica, que estan acostumbrados a bregar con "gente comun" y nos maltratan e incapacitan de por vida a nuestros hijos, que Dios nos coja 'confesaos' y NO PERMITAMOS QUE NOS JODAN, RECLAMEMOS NUETROS DERECHO COMO GENTE , COMO HUMANOS Y COMO PACIENTES !! Ah, esto ocurrio en el Hospital El Almirante....






viernes, 17 de julio de 2009

Alergias en la poblacion pediatrica de Bavaro y Punta Cana

PARTE I

Apreciados amigos, en esta ocasión –luego de una larga pausa sin escribir en mi blog- quiero compartir con ustedes algunas informaciones importantes sobre el conocido y problemático tema de las alergias, tan frecuentes hoy en día en todo el mundo, y los municipios de Bavaro y Punta Cana no son la excepción.

Para entender lo que es una ¨alergia¨ debemos conocer su definición y los factores que entran en juego en su origen y manifestaciones clínicas. En otras entregas discutiremos sobre su diagnostico, las diversas opciones de tratamiento de que disponemos en la actualidad y la prevención.

Los factores que participan en la aparición de una reacción alérgica, sin importar de que tipo sea, son: antígeno o alergeno¨ que son agentes externos y que pueden ser de origen diverso como: sustancias (colorantes, plantas, alimentos, picaduras de insectos, vacunas, químicos, medicamentos, etc.), un microorganismos (virus, bacterias, hongos, parásitos, ácaros, etc.) o algún componente del medio ambiente (humedad, polvo, polen, flores, olores, humo, etc.) el cual cuando entra en el cuerpo humano produce una reacción de defensa. Otro factor envuelto en estos procesos de alergia son los ¨anticuerpos¨ que son las sustancias o proteínas que el organismo humano mismo produce como defensa o reacción a la entrada del antígeno o alergeno al sistema orgánico. Eventualmente se forman unos compuestos en la sangre que se llaman anfígeno-anticuerpo o ¨complejos inmunes¨por la unión o combinación de ambos.

De esto se desprende que una alergia es un conjunto de reacciones o alteraciones exageradas del organismo llevadas a cabo por el sistema inmunológico (antígenos y anticuerpos) en respuesta a la exposición a un alergeno. Las reacciones alérgicas pueden dar manifestaciones clínicas en la piel, aparato respiratorio, sistema digestivo, ojos y sistema nervioso, aunque en alergias severas y graves todos los órganos pueden verse afectados.

Como el tema de las alergias es tan amplio, en otras partes estaremos detallando sobre cada una: su origen, manifestaciones clínicas, tratamiento y prevención.

Espero que sea de su provecho esta primera entrega sobre alergias y cualquier duda no dejen de poner sus comentarios en el blog.

Un fuerte saludo……..